Acupuntura
Moxibustión: el calor terapéutico
Recuperamos formas tradicionales de aplicar la moxa y las adaptamos a cada persona.
«A menudo me preguntan si la moxa quema. No, no quema, y yo prefiero decir que la moxa ilumina. Es un calor que no se queda en la superficie; es como ese sol de invierno que te calienta los huesos cuando más lo necesitas.»
Máxima clásica
Donde la aguja no llega, el fuego alcanza; la moxa lo hace
Esta antigua expresión refleja la importancia que la moxibustión ha tenido tradicionalmente como complemento de la acupuntura y como una de las principales herramientas terapéuticas basadas en el calor.
En nuestra consulta recuperamos diferentes formas tradicionales de aplicar la moxa, respetando los principios de esta medicina milenaria y adaptando cada técnica a las características de cada persona.
Formas clásicas
Cuatro formas clásicas de aplicar la moxa
Además de la moxa de artemisa, existen diferentes técnicas tradicionales en las que se utilizan otros materiales como intermediarios. Cada una aporta una forma particular de transmitir el calor y se selecciona en función del objetivo de la terapia.
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Moxa sobre jengibre
Se perfora una lámina fina de jengibre fresco, se coloca sobre el punto y encima se enciende un cono de moxa. El jengibre hace de intermediario y reparte el calor.
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Moxa sobre sal
Se aplica tradicionalmente sobre el ombligo: la sal rellena la zona y sobre ella se coloca el cono de moxa, de modo que el calor llega amortiguado.
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Moxa sobre ajo
Una rodaja fina de ajo, perforada, se coloca entre la piel y el cono de moxa. Se retira en cuanto el calor deja de ser agradable.
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Moxa de artemisa
La artemisa seca y trabajada es la base de toda moxa: con ella se hacen los conos, los puros y la moxa suelta de las demás técnicas.
La moxibustión no consiste únicamente en aplicar calor sobre un punto. En nuestra práctica diaria recuperamos algunas de estas técnicas clásicas y las aplicamos de manera individualizada.
Moxa indirecta
La maestría de la moxa indirecta
- Aguja caliente Wen Zhen. Combina dos herramientas fundamentales de la medicina tradicional china: la acupuntura y la moxibustión. Sobre el mango de la aguja ya colocada se pone un pequeño cilindro de moxa encendida, y el calor llega al punto a través de la aguja.
- Puro de moxa Es una de las formas más conocidas y versátiles. La moxa se compacta en forma de puro y se aproxima a la piel manteniendo una distancia adecuada, que el terapeuta modifica continuamente para controlar la intensidad del calor.
- Caja de moxa Permite trabajar superficies más amplias, como la zona lumbar, la espalda o el abdomen, cuando buscamos un estímulo térmico amplio y mantenido.
- Moxa sobre barro o arcilla Ni Jiu. Una técnica tradicional menos habitual que utiliza este material como elemento intermedio. El barro reparte el calor sobre la zona y lo mantiene durante más tiempo.
Cómo se elige
¿Qué técnica es la adecuada para cada persona?
No existe una única forma de aplicar la moxa que sea adecuada para todo el mundo.
La elección depende de diferentes factores:
- La zona que queremos trabajar.
- El objetivo de la sesión.
- La sensibilidad de la persona.
- La tolerancia al calor.
- La extensión de la zona.
- Si buscamos un trabajo localizado o más amplio.
- Si queremos combinar la moxibustión con acupuntura.
Por eso, en consulta no aplicamos la misma técnica a todo el mundo: adaptamos el tipo de moxa, la distancia, la intensidad y el tiempo de aplicación a cada persona.
Conoce cada técnica
Otras técnicas
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Acupuntura craneal YNSA
Una técnica especial de acupuntura japonesa que utiliza puntos específicos del cráneo. Ver la técnica -
Electroacupuntura
La acupuntura tradicional, combinada con una estimulación eléctrica suave y controlada. Ver la técnica -
Auriculoterapia
Un microsistema de acupuntura en la oreja, con una técnica sencilla y adaptada a cada persona. Ver la técnica -
Ventosas o cupping
Una técnica tradicional que se ha convertido en una herramienta habitual en la recuperación deportiva. Ver la técnica -
Fotobiomodulación
Una técnica no invasiva e indolora que utiliza luz roja e infrarroja cercana para estimular procesos naturales de nuestras células. Ver la técnica
Alicia García de la Fuente
Alicia lleva más de 15 años atendiendo en Madrid a personas con dolor de espalda, lesiones y dolor crónico. Combina acupuntura, apiterapia y naturopatía, y dedica la primera consulta a escuchar y entender tu caso.
Es Diplomada Superior en Acupuntura y en Naturopatía y Terapias Complementarias, especialista en Acupuntura Craneal YNSA y en Apiterapia, y miembro de The American Apitherapy Society y de la Fundación Europea de Medicina Tradicional China.
Su formación en acondicionamiento físico y nutrición en la práctica deportiva le ayuda cuando el dolor tiene que ver con el ejercicio o con una lesión.
Antes de empezar
Preguntas frecuentes
¿Hay algo que debamos saber antes de aplicar calor?
Sí. Antes de aplicar calor te preguntaremos por tu sensibilidad al calor y por tu estado de salud.
Cuéntanoslo si tienes alguna zona con la sensibilidad disminuida (por ejemplo, por diabetes o por problemas de circulación), la piel irritada o con heridas, si estás embarazada o si tienes fiebre: en esos casos la moxa puede no estar indicada o hay que adaptarla.
¿En qué situaciones se suele plantear?
Estas son las indicaciones generales de la moxibustión. En todas ellas, si se valora, es un complemento dentro de un abordaje individualizado:
- Tensión y sobrecarga muscular, especialmente cuando existe sensación de rigidez.
- Molestias musculares y articulares en las que el calor resulta agradable para la persona.
- Sensación de frío en determinadas zonas del cuerpo.
- Rigidez y sensación de falta de movilidad, como complemento de otras técnicas.
- Molestias lumbares y cervicales, dentro de un abordaje individualizado.
- Recuperación después de la actividad física, especialmente cuando existe sensación de sobrecarga muscular.
- Sensación de cansancio y falta de vitalidad, desde el enfoque tradicional de la medicina china.
- Molestias digestivas funcionales, especialmente cuando predomina la sensación de frío o malestar abdominal, y siempre que no exista una causa médica que necesite otro tipo de atención.
- Relajación y bienestar, gracias a la sensación de calor localizado y al efecto relajante que puede producir.
¿Se puede combinar con la acupuntura?
Sí. La aguja caliente (Wen Zhen) combina las dos herramientas: sobre el mango de una aguja ya colocada se pone un pequeño cilindro de moxa encendida, y el calor llega al punto a través de la aguja.
¿Cómo se elige la técnica en cada caso?
No existe una única forma de aplicar la moxa que sea adecuada para todo el mundo. La elección depende de la zona que queremos trabajar, del objetivo de la sesión, de tu sensibilidad y tolerancia al calor, de la extensión de la zona y de si buscamos un trabajo localizado o más amplio.
También de si queremos combinar la moxibustión con acupuntura. En consulta adaptamos el tipo de moxa, la distancia, la intensidad y el tiempo de aplicación a cada persona.
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