· Por Alicia García de la Fuente
Un estudio publicado en la revista Arthritis & Rheumatology comparó la eficacia in vitro de dos medicamentos utilizados contra el dolor causado por la artritis (ibuprofeno y betametasona) y el jengibre.
El resultado del estudio concluyó que esta planta es tan eficaz como la betametasona en el modelo estudiado, sin sus efectos secundarios detallados en el prospecto, como alteraciones de la visión, ganancia de peso, falta de aliento, depresión, mareos, pancreatitis, arritmias, debilidad muscular, hipertensión, dolor de cabeza, ansiedad, alteraciones del sueño, etc.
Este estudio americano ha sido re-confirmado por las investigaciones de la doctora Krishna C. Srivastava, de la Universidad Odense (Dinamarca). La doctora administró diariamente pequeñas dosis de jengibre durante tres meses a pacientes con artritis y la mayoría respondió con una disminución del dolor, inflamación y rigidez matutina.
Para Srivastava, el jengibre tiene un mecanismo de acción interesante frente a los antiinflamatorios no esteroideos (AINES), porque no solo bloquea las prostaglandinas y leucotrienos inflamatorios, sino que posee efecto antioxidante, por lo que disminuye los síntomas de inflamación en el líquido sinovial que baña las articulaciones.
Un tercer estudio, publicado en la revista Pain Journal, demostraba la eficacia del jengibre contra el dolor muscular causado por la actividad física.
Las investigaciones médicas que se realizan con jengibre utilizan extracto de esta raíz en dosis de 250 mg, o bien raíz cruda o cocida en dosis de unos 2 gramos.
• El jengibre se puede añadir a sopas, ensaladas, zumos de frutas y hortalizas, infusión y en forma de extracto líquido o cápsula (entre 150 y 250 mg).
Esta información resume estudios científicos, no es una recomendación de sustituir tu medicación: si tomas antiinflamatorios o corticoides por prescripción médica, cualquier cambio debe hacerse con tu médico.
Contenido informativo. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.