El Hekla Lava procede de la lava del volcán islandés situado en el monte Hekla.
Su descubridor, el médico y homeópata J. J. Garth Wilkinson, observó en el siglo XIX que las ovejas que pastaban por las laderas del volcán Hekla desarrollaban con frecuencia crecimientos óseos benignos en los maxilares, y a partir de esa observación preparó este remedio homeopático.
Qué dice la tradición homeopática
En homeopatía se le atribuyen usos relacionados con molestias óseas y dentales: hinchazón o sensibilidad en los huesos, espolón calcáneo, y molestias tras una extracción dental o una infección en las encías.
No existe evidencia científica que respalde la eficacia de los remedios homeopáticos, incluido el Hekla Lava. Ante cualquier bulto, hinchazón o dolor óseo persistente, o ante un crecimiento anormal, es imprescindible acudir a un médico para un diagnóstico: este remedio no sustituye la valoración ni el tratamiento médico.
Hekla Lava, homeopatía y afecciones óseas
La información de estas páginas es orientativa y no sustituye el diagnóstico médico.