· Por Alicia García de la Fuente
La Echinacea se usa tradicionalmente como apoyo frente a resfriados y para ayudar a cicatrizar heridas. No es un antibiótico y no sustituye uno cuando hace falta.
Té de echinácea: Ponerla en agua hirviendo y dejar reposar unos 15 minutos. Se debe tomar el primer día unas 6 tazas e ir disminuyendo de forma que el quinto día sólo s toma una.
Tabletas de echinácea: Suelen contener un 95% de la planta y un 5% de la raíz. Tomas dos tabletas tres veces al día.
Ungüento o loción de echinácea: sus propiedades antiinflamatorias son útiles para tratar lesiones musculares y tendinitis.
La echinácaea no debe tomarse cuando se tiene prescrito medicamentos inmunodepresores, como es usual en enfermedades tipo esclerosis, lupus, artritis reumática y determinadas patologías de la piel.
La echinácea ralentiza la acción del hígado por lo que muchos medicamentos y tóxicos serán eliminados con lentitud.

Contenido informativo. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.