· Por Alicia García de la Fuente
Miel con ajo: un remedio tradicional
Ya se conocen los usos beneficiosos del ajo. Se le atribuyen propiedades antimicrobianas, y se usa tradicionalmente como apoyo frente a resfriados, tos y dolor de garganta leves. No es un antibiótico ni sustituye uno cuando hace falta, y en ningún caso trata la malaria ni ninguna otra enfermedad infecciosa grave.
Pero si al beneficioso ajo le añadimos miel ampliamos el uso tradicional de ambos.
Modo de preparación de la miel de ajo:
Se limpia y corta una cabeza de ajo entera. Picado el ajo ayuda a liberar alicina, el más potente agente químico.
La alicina se forma cuando la aliina reacciona con la enzima alinasa al picar o triturar los dientes de ajo. Una vez que hayas terminado de picar los dientes de ajo, ponlos en un frasco de medio litro limpio. Agrega la miel hasta llenar el frasco.
Es recomendable utilizar miel de abeja de la llamada cruda y orgánica.
Toma algo de tiempo para que la miel filtre a través de los dientes de ajos picados.
Cierra el frasco y etiquétalo. No te olvides de ponerle la fecha. Guárdalo en la despensa de 2 a 4 semanas. Después de que las 2-3 semanas pasen podrás utilizar la miel con o sin el ajo por un periodo de 3 meses.

Contenido informativo. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.