· Por Alicia García de la Fuente

Al veneno de abeja se le atribuyen, en estudios de laboratorio, estos efectos:
Dilata los vasos capilares por lo que puede favorecer la circulación sanguínea.
Posee cualidades anticoagulantes
Influye en el sistema de la hipófisis y la corteza suprarrenal, y estimula la producción de corticosteroides endógenos.
Es hipotensor
Posee acción neurotrópica, o sea, actúa sobre el metabolismo del sistema nervioso central y periférico.
Posee efecto bacteriostático.
Posee efecto anestésico local.
Se le atribuye un apoyo al funcionamiento del hígado.
Aumenta la actividad fibrinolítica de la sangre.
Posee acción inmunológica de interés en las enfermedades reumáticas.
Aumenta el metabolismo: estimula diversos procesos metabólicos, como el metabolismo óseo.
Aumenta la eliminación de toxinas acumuladas.
Aumenta considerablemente los movimientos peristálticos.
Inhibe el edema y alivia el dolor; posee un polipéptido con actividad antiinflamatoria estudiada en laboratorio.
Es un activo agente inmunizante.
Mejora la conducción de los impulsos de la fibra nerviosa.
Estos son efectos descritos en estudios de laboratorio. La apiterapia no sustituye ningún tratamiento médico, y en concreto no debe usarse para protegerse de los efectos de la radioterapia oncológica sin la supervisión de tu equipo médico.
Contenido informativo. No sustituye la valoración de un profesional sanitario.